Vas a constituir tu empresa y el abogado te pregunta: “¿cuál será la denominación social?”. Tú solo sabes que tu negocio se llama “Café Catracho”. ¿Son lo mismo? No — y confundirlos puede costarte desde un trámite rechazado hasta perder el nombre que tanto te costó posicionar. Aquí te lo explicamos en simple.
¿Qué dice la ley en Honduras?
Dos leyes regulan estos conceptos. El Código de Comercio regula los nombres legales de las sociedades: la razón social (artículo 39) y la denominación social (artículo 91). Por su parte, la Ley de Propiedad Industrial (Decreto No. 12-99-E) regula los signos con los que tu negocio se presenta al mercado: el nombre comercial (artículos 118 y 119) y la marca (artículo 78).
¿Qué significa cada uno en la práctica?
Razón social. Es el nombre legal que se forma con el nombre o apellido de uno o más socios — por ejemplo, “Martínez, López & Asociados”. Es obligatoria para las sociedades en nombre colectivo y en comandita simple, porque en esos modelos los socios responden con sus propios bienes: la ley exige que el público sepa quiénes están detrás del negocio.
Denominación social. Es el nombre oficial que se elige libremente al constituir la empresa — por ejemplo, “Inversiones Tecno S.A.”. Es la regla para las sociedades anónimas, donde lo que importa es el capital aportado y el patrimonio personal de los socios está protegido.
Nombre comercial. Es el nombre público con el que tus clientes conocen tu negocio. A diferencia de los anteriores, este derecho te protege desde su primer uso en el mercado, y la ley prohíbe usar nombres que confundan al público o que sean iguales a un negocio ya existente.
Marca. Es el signo que distingue tus productos o servicios. Aquí la regla cambia: el derecho exclusivo se obtiene únicamente con el registro oficial ante la Dirección General de Propiedad Intelectual (DIGEPIH). Sin registro, cualquiera puede usarla — o registrarla antes que tú.
Un ejemplo que lo une todo: en tu escritura eres “Inversiones de Alimentos S.A.” (denominación social), tu cafetería se llama “Café Catracho” (nombre comercial) y el café que empacas lleva tu marca registrada “Aroma de Oro”.
Errores comunes
- Creer que constituir la empresa protege automáticamente el nombre del negocio y la marca — son registros distintos, ante instituciones distintas.
- Usar como nombre comercial uno idéntico o confundible con el de un negocio ya existente.
- Posicionar una marca durante años sin registrarla, arriesgándose a que un tercero la registre primero.
¿Qué soluciones existen?
Antes de constituir o de invertir en publicidad, verifica la disponibilidad del nombre y de la marca. Y si tu marca ya está en el mercado, regístrala cuanto antes: el registro es la única vía para tener su uso exclusivo en Honduras.
¿Tu caso necesita atención? Escríbenos — tu primera consulta virtual es gratuita si eres emprendedor.
Nota: este contenido tiene fines informativos y educativos, basado en la normativa hondureña vigente. No constituye asesoría legal personalizada; cada caso debe analizarse conforme a sus circunstancias específicas.
Redactado por: Equipo de Abogados · Lexgo Honduras